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La Movida Madrileña

Nos agrada al corazón y, a la vez, nos llena de nostalgia hablar de la Movida Madrileña, un movimiento de la contracultura española que nació en la capital del país en un momento delicado para nuestra Historia reciente: la Transición. Tras la muerte del dictador y el nombramiento del nuevo Jefe de Estado, comenzaron a sentarse las bases de la que sería nuestra actual Democracia.

Este período nos ha dejado grandes recuerdos, pero, sobre todo, un legado que jamás olvidaremos y del que hoy todavía hablamos con júbilo; pues justo de eso trató este movimiento: humor, alegría, positividad, pero también picardía y ganas de comerse el mundo.

Aún quedan en el vocabulario madrileño expresiones míticas como: Madrid nunca duerme, Esta noche todo el mundo a la calle, Madrid me mata o De Madrid al cielo.

Hoy, desde Arkeo Tour vamos a hablaros del fascinante movimiento artístico y social de la Movida Madrileña, un ambiente en el que nos podemos sumergir y tendremos la ocasión de vivir de cerca gracias a nuestra ruta temática por Chueca y Malasaña ¿la conoces? Se trata de una actividad en que la que, os prometemos, conoceremos los principales lugares por donde se extendió y dejo huella este fenómeno y sus principales promotores.

Entre la Movida y el Destape es una ruta en la que descubriréis la Chueca más cosmopolita y su famosa plaza, símbolo de la cultura LGTB; así como el barrio de Malasaña, con los locales y garitos más representativos de la Movida, situados alrededor de la Plaza del Dos de Mayo.

Por su puesto, en Arkeo Tour os garantizamos una visita completamente segura y provista de medidas de seguridad para que puedan disfrutarla también durante los tiempos tan difíciles que nos toca vivir en la actualidad.

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Todos nuestros servicios cumplen la legislación local y autonómica, y las recomendaciones sanitarias en materia de protección y seguridad para evitar el contagio del coronavirus.

¿Qué es la Movida Madrileña?

Para muchos, un regalo caído del cielo, para otros, una rebelión contracultural, pero, en general para todos: un gran cambio social.

La muerte del dictador Francisco Franco en 1975, la aparición de los Sex Pistols en la televisión insultando al presidente un año después y toda una serie de cambios, tanto políticos como sociales, pero también estéticos, formaron un caldo de cultivo óptimo para la aparición de la Movida.

España ponía por fin el punto final a la durísima Dictadura Franquista y se abría camino hacia la libertad, ya fuera verbal o estéticamente hablando, tomando forma en un peculiar movimiento que no tardó mucho en adoptar el nombre: la Movida Madrileña.

la movida madrileña Pedro Almodovar
Pedro Almodovar

Se habla del surgimiento de la Movida como un fenómeno underground entre los más jóvenes, que rompen con los códigos estéticos del pasado y que tenían nuevas inquietudes artísticas e intelectuales. No fue un movimiento que dependió del boca a boca precisamente, sino que una serie de iniciativas estructurales, industriales y sociales mediaron para llevarlo a las masas.

Todo esto conviviendo con un presente político que también se preparaba para dar el paso hacia una Democracia inmediata y que se preocupaba por dar una imagen suficientemente atractiva que hiciera olvidar los horrores del pasado, sobre todo a los supervivientes del régimen.

¿Cuándo aparece la Movida Madrileña?

En 1977 comienza a surgir la Movida en torno al Rastro, desarrollándose principalmente en un ambiente nocturno, tras la liberación cultural auspiciada por los grupos sociales más alternativos.

La ciudad de Madrid fue pasando de un gris oscuro a toda una amalgama de colores en el tránsito hacia los años 80.

Los madrileños fueron despertando poco a poco, acogiendo nuevos sonidos, imágenes y símbolos, y adoptando una actitud vital y dinámica antes un futuro que parecía muy claro.

Salas de conciertos como MM, fiestas, reuniones privadas o inauguraciones de nuevas galerías de arte, donde todo un panorama de artistas tanto gráficos como musicales hacía su debut.

“No éramos una generación; éramos un movimiento artístico. No éramos un grupo con una ideología concreta; éramos simplemente un puñado de gente que coincidió en uno de los momentos más explosivos del país”

Pedro Almodóvar.

La música de la Movida Madrileña

La influencia francesa de aquellos jóvenes progres contrarios al Franquismo cedió pronto un mayor protagonismo a los ritmos angloamericanos. La tendencia se rompió definitivamente con la importación del género punk a mediados de los 70 y, un poco más tarde, la llegada del New Wave, que caló profundamente en una generación más joven, que escuchaba bandas como Los Ramones, Sex Pistols o The Clash; sin olvidar la importancia del glam-rock, con figuras como la de David Bowie.

Los orígenes de la Movida

la movida madrileña Alaska y los pegamoides

Como principales grupos impulsores podemos nombrar a La Liviandad del Imperdible (futuros Kaka Deluxe), formado por Fernando Márquez, Enrique Sierra y Alaska, y que se limitaban a “teorizar sobre punk y futurismo, entre otras labores”. Paralelamente, la banda Cascorro Factory, se dedicaba a traducir y vender comics underground americanos. Otros como Star y la Piraña divina se daban a conocer mediante la venta de sus fanzines en el Rastro.

“Los fanzines, que eran sucedáneos de revistas que plasmaban el fenómeno, le aportaron un matiz literario y encuadraron las estéticas y eventos del momento como por ejemplo La Pluma Eléctrica, 96 lágrimas y Du Duá, Rockocó, Lollipop, Mental, Banana Split y muchas otras que se encargaban de mantener la Movida bien a la orden del día. Hasta que, por fin, años más tarde abalan el movimiento las revistas La Luna y Madrid Me Mata, dirigidas por Óscar Mariné y que llegan a ser financiadas por el Ayuntamiento de Madrid.”

Con todo ello se generará un escenario y ambiente perfectos que favorecerán el desarrollo de multitud de alternativas artísticas, especialmente en el mundo de la música, y más concretamente en el pop del momento, y de cuya difusión eran encargadas las emisoras de radio principales. Sus canciones sonaban en los programas musicales de Radio España, Radio Popular o Radio Juventud, y posteriormente en Televisión Española, que se preocupó por mostrar activamente lo que estaba ocurriendo aquellos años.

Poco a poco el movimiento irá adquiriendo una dimensión mayor a nivel sociológico y estatal, hecho que le permite extenderse progresivamente hasta otras capitales del país como Barcelona, Bilbao, Valencia Vigo y en el marco geográfico de la costa del Sol. Además, el fenómeno vendrá acompañado y apoyado por otros movimientos como la despenalización de la homosexualidad o el resurgimiento del feminismo y el laicismo en la sociedad.

1979 será un punto de inflexión para la Movida gracias a la apertura de salas como El Sol o La Vía Láctea, con actuaciones en directo como los recién nacidos Paraíso, Zombies, Nacha Pop, Alaska y los Pegamoides, Mamá, Aviador Dro y sus obreros especializados

Radio Nacional creará la emisora juvenil Radio 3 dedicada exclusivamente a esta cultura y a la música pop.

En el panorama cinematográfico, Iván Zulueta estrena Arrebato en 1980. Ese mismo año en se autoriza la exhibición de películas provocativas, como las de Andy Warhol, Flesh y Trash.

Además, en el ámbito político, tras las primeras elecciones, el PSOE obtiene la mayoría y el profesor Enrique Tierno Galván es elegido alcalde de Madrid.

Con el inicio de la década siguen apareciendo nuevos grupos (Las Chinas, Rubí y los Casinos, etc), Almodóvar, que será el principal exponente cinematográfico, estrena su primera película Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón y se crean las primeras discográficas, revistas y programas televisivos Popgrama, Musical Express, La bola de cristal, Si yo fuera presidente, La edad de oro de Paloma Chamorro, que se empeñaron en llevar la Movida a todos los hogares españoles.

El mundo político favoreció con gusto la expansión de la Movida, pues se organizaban conciertos, eventos y concursos que eran financiados por el Ayuntamiento o la Diputación de Madrid. Algo muy determinante fue el apoyo de ciertos personajes públicos, como el alcalde Enrique Tierno Galván.

Esto, evidentemente, marcó un antes y un después en España, y visibilizó una enorme diferencia entre la vieja sociedad franquista y la nueva sociedad democrática. Una imagen de modernización que se usará en defensa de la negativa imagen que se tenía del país en el extranjero, tras las casi cuatro décadas de Dictadura. La tarea no fue fácil, pues aún pesaba mucho la herencia del régimen anterior.

“Rockeros, el que no esté colocado, que se coloque… ¡y al loro!”

E. Tierno Galván durante la inauguración de la Fiesta del Estudiante y la Radio en 1984.

Los mejores días de la Movida Madrileña

Febrero de 1980 será un momento clave y, quizá, la fecha que se da al comienzo del movimiento y a su presentación en colectividad con el concierto-homenaje a Canito, en memoria del batería del grupo Tos, fallecido tras un accidente de tráfico durante la Nochevieja del 1979. El evento fue organizado por un grupo de estudiantes de la Escuela de Caminos de Madrid, quienes después serán los encargados de formar la banda Los Secretos. En aquel concierto, celebrado el 9 de febrero de 1980, actuaron grupos como Nacha Pop, Mermelada, Tos o Alaska y los Pegamoides, entre otros. Tos interpretará el tema Déjame, canción que consagraría a Los Secretos.

El rotundo éxito de este evento hará que se organice otro concierto más y, quizá, el más determinante de todos: El Concierto de Primavera, celebrado el 23 de mayo de 1981; esta vez a cargo de los alumnos de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid junto a la asociación Klub. Todo un espectáculo de más de 8 horas de desarrollo, donde actuaron alguno de los principales grupos del movimiento, y al que acudieron más de 15.000 asistentes.

Con 1981 llegará también el estreno de uno de los templos de la Movida: la sala Rock-Ola. También continúan apareciendo nuevos grupos, sobre todo uno que lo hace con mucha fuerza: el de los madrileños Mecano, que si bien no pertenecen de lleno al entorno, se convertirán en toda la referencia del momento.

El final de la Movida Madrileña…

La fiebre de la movida y su optimismo poco a poco se irá diluyendo con la cancelación de algunos programas, la ruina de varias de sus discografías, así como cierres de salas (Rock ola), tras revueltas y peleas que tuvieron tristes finales y la muerte en 1986 del majestuoso Tierno Galván, gran impulsor de la estrategia de apropiación política de la movida, cierran y sellan el final de una gran etapa.

Además, un hecho que desfavoreció mucho a la movida es el fuerte azote que la droga, sobre todo la heroína dio durante aquella época y que desgraciadamente provocó la muerte de grandes figuras y distinguidos personajes del mundo del cine, de la música y el teatro afines a la Movida.

Pedro Almodóvar

El final de la movida vendrá determinado por el éxito comercial, alcanzado por los cantantes y figuras que la representaron. Momento en el que figuras como la de Pedro Almodóvar ya son un icono para la nueva cultura, dejando atrás el éxito como fenómeno novedoso y convirtiéndose en marca común.

A partir de ese momento, pocos artistas han seguido dándole espíritu al movimiento, llegando incluso a ser rechazada por las nuevas generaciones de la década de los 90.

Destaca la labor de grandes escritores y cronistas de la década del 2000, quienes volvieron a darle vida a través de libros, documentales, películas, etc.  y consiguieron hacerla llegar hasta nuestros días y dándole la importancia que se mereció como momento histórico tan añorado y admirado y del que podemos sentirnos orgullosos.

MIL Y UNA MANIFESTACIONES ARTÍSTICAS Y UNA SOLA MOTIVACIÓN: CREAR.

La Movida aglutinó todos los ámbitos creativos culturales habidos y por haber en la ciudad madrileña, sirvió como corriente vanguardista y multidisciplinar con la juventud como protagonista y fue usada por la política para dar una nueva imagen democrática del país.

Ambiente festivo y creativo, jóvenes con ganas de divertirse y de sentirse libres y de ser censurados y reprimidos y cuyos canales de expresión a disposición eran todos: desde el cine y la fotografía, pasando por el cómic y la ilustración, hasta la moda y la música, de todas ellas la más recurrida y la que adquirió un papel mucho más protagonista en toda esta historia. Cualquiera podía pintar un cuadro, dibujar un comic, componer y capturar el momento con una cámara fotográfica.

Tendrá su expresión pictórica en Las Costus, hoy fallecidos, en literatura Luis Antonio de Villena le dará ese matiz literario, incluso en el mundo de la moda, Ágata Ruiz de la Prada será encargada de plasmar la movida en sus diseños. El periodista del diario El País Francisco Umbral nos aportaba las noticias de la época. El famoso tebeo Madriz de la mano del poeta Eduardo Haro Ibars nos ilustraba los hechos del momento. También un grafitero famoso, apodado Muelle encarnado por Juan Carlos Argüello y un gran ídolo y ejemplo artístico Andy Warhol.

Los lugares de culto de la Movida

Hoy en día, aunque muchos de ellos aún se mantengan en pie, se plantean el cierre definitivo tras el fuerte azote a causa de la crisis causada por el coronavirus, que ha hecho que todo el ocio nocturno en general y muchos negocios de hostelería queden totalmente paralizados.

 

Rock-Ola

A parte de la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica madrileña, donde la Movida da sus primeros pasos agigantados tras aquellos conciertos-homenaje, gran importancia adquiere el local de la Sala Rock-Ola, con la mejor programación de la escena internacional de aquellos tiempos y que la hará crecer a través de las actuaciones en directo de artistas como Loquillo y los Trogloditas, Alaska o Nacha Pop y a la que también darán su fama la asistencia de otros artistas internacionales como Iggy Pop.

Además, Rock-Ola no fue solamente una sala de conciertos, sino que será un lugar que también acogerá exposiciones artísticas, fotográficas, desfiles incluso tendrá funciones como cine fórum y teatro.

Nuestra sonrisa se desdibuja si nos cuentan que en las dependencias de aquello que fue la sala Rock-Ola, en su época el templo sagrado de La Movida madrileña, hoy encontramos una tienda de alquiler de trasteros. Situado en Padre Xifré 3-5 (Cartagena) tristemente, su cierre fue sentenciado tras la reyerta entre dos grupos de colectivos diferentes que acaba con la muerte de uno de ellos.

 

La Vía Láctea

En mitad del epicentro de Malasaña nos topamos con La Vía Láctea, otro de los grandes locales más representativos de la Movida. Se encuentra en Velarde 18. Hoy sigue abierto.

La Vía Láctea

Destaca la decoración del local donde encontramos reproducciones psicodélicas de reconocidas obras maestras como las de La Capilla Sixtina e imágenes de artistas de Hollywood y que a día de hoy pueden todavía apreciarse ya que siguen intactas.

Y es que este característico nombre dio lugar a uno de los locales más punteros de la movida imitando el estilo de muchas salas de Nueva York y con una decoración de grandes artistas del cómic de la época que nunca pasó desapercibida. Artistas como las Costus, confeccionarán allí unos murales que tendrán la firma de artistas como Ava Gadner o Lola Flores, algunas de las cuales hoy en día y dado a su deterioro han sido restauradas y sustituidas por réplicas.

Más de 25 años ofreciendo su esencia llegando a ser uno de los lugares más recomendados de Malasaña y de todo Madrid.

El Tupperware

Sin salirnos del corazón del barrio de Malasaña tendremos la ocasión de encontrarnos con el Tupperware, otro de los lugares de culto para los artistas de la época cuyo nombre tampoco iba a pasar desapercibido.

Sala Tupperware

Hoy aún continúa abierto al público y mantiene la esencia que tuvo en sus días de modo que al visitarlo aún tendremos la ocasión de escuchar los temas más top del momento.

El Pentagrama

Situado en el número 4 de la calle de la Palma, todavía hoy podemos viajar a los tiempos de la Movida a través de bares como el Pentagrama, garito mítico del Madrid de la época. Tan famoso fue que incluso su nombre llegó a aparecer en la canción Chica de ayer de Nacha Pop.

El Penta

Aunque la decoración no es la misma que tuvo en otro tiempo, todavía se conservan fotografías de los conciertos que allí tuvieron lugar, pisando fuerte en la época, con aquel concepto innovador de bar más discoteca que hizo de él un lugar perfecto para la reunión de muchos cantantes y artistas que daban rienda suelta a su creatividad, gestando el fruto de lo que serían futuras grandes obras. Todavía es posible frecuentarlo y, además, allí podemos ver el mural conmemorativo dedicado a Antonio Vega.

La Movida Madrileña no solo se dio en un reduccionismo malasañero si no que se extiende por toda la capital a otros barrios del centro como Chueca, Moncloa, Chamberí y Lavapiés, y también a otros menos reconocidos como Usera, Carabanchel, Prosperidad, la Elipa y la Concepción.

Discotecas algo menos conocidas como la New Wave en Usera, la Sala Imperio de Carabanchel, que reunía algunos punks del barrio o el Manivela de La Elipa, donde comenzaron los Burning. Se trataba de bares y salas un tanto lúgubres y taciturnas, oscuras y sucias, muy distantes de las que se ven hoy.

Madrid Me Mata

Justo en frente del Penta, concretamente en el 31 de la Corredera Alta de San Pablo, nos encontramos con el afamado Madrid Me Mata, y primer bar-museo de la Movida. Alberga una amplia exposición que se distribuye en dos plantas en la que se pueden apreciar toda clase de objetos y recuerdos donados por muchos de los artistas más importantes de la época y gracias a los comisarios del proyecto, uno de los integrantes de Glutamato Ye-yé, ‘Patacho’ Recio, y el artista Óscar Mariné, encargados entre otras cosas, de darle nombre y llevarlo a cabo hasta nuestros días.

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Sala Sol

En Jardines 3 de la Gran Vía nació en un tiempo la sala Sol, y con ella grupos tan representativos de la movida como Nacha Pop, La Unión, Radio Futura o Alaska y los Pegamoides. Esta sala ha sido testigo de multitud de eventos ya fueran conciertos, presentaciones o firmas de discos y libros, rodajes, etc. Actualmente conocida por ser una de las salas donde poder disfrutar de buena y variada música en directo asimismo por las sesiones de música electrónica durante los fines de semana.

Galería Fernando Vijande

Mucha mayor es nuestra desdicha si hablamos de la que fue conocida como Galería Fernando Vijande, que se levantó en el 65 de Núñez de Balboa, hoy transformada y reconvertida en una entidad bancaria.

Sus paredes fueron testigo de eventos muy variados, desde exposiciones artísticas hasta desfiles de moda y conciertos. Tal fue su fama que hasta el mismísimo Andy Warhol quiso exponer allí su última muestra en diciembre del 82. Allí vio la luz el excéntrico estilo del Chochonismo ilustrado ideado por las Costus.

La Bobia

En el barrio de La Latina, en San Milán 3, surgió La Bobia, y lo que fue la sede de la Movida en la zona del Rastro. Una cafetería que comenzó su fama desde que todos los domingos por la mañana acudían allí multitud de jóvenes que habían pasado la noche de fiesta. Fama que la hizo incluso participar en los rodajes de Almodóvar. A partir del 2015 la adquirirá una franquicia que la reinventa ofreciendo cocina asturiana en sus menús.

Sala Carolina

Por último y no por ello menos importante, especial mención a la sala Carolina, en Bravo Murillo, 202 (Estrecho). Aquella que hoy acoge unos grandes almacenes de ropa fue en su tiempo una gran sala de conciertos de grupos tan emergentes de la época como Radio Futura o Leño.

Marquee, El Jardín, El Escalón, El Cien por Cien y muchos otros que aun hoy desaparecidos, quedan en la memoria y el corazón de muchos madrileños.

Pero nunca debemos olvidar que la movida no solo se daba en salas de conciertos o cafés, la movida se desarrolló cuanto más en apartamentos y pisos como la casa de Las Costus en la calle de la Palma o en la planta 16 de Torre Madrid donde Almodóvar y compañía sabían cómo divertirse.

Y es que hablamos de una auténtica revolución que nos dejará un gran legado que no pasa desapercibido con el paso de los años.